Tener tu propia página web es asegurarte un espacio digital propio: claro, ordenado y 100% tuyo. Un lugar donde clientes, pacientes o potenciales contactos pueden conocerte, ver tu trabajo y decidir contratarte. Sin depender del algoritmo y con tu marca presentada como corresponde.

Tu web, tu nombre, tu dominio. Sin depender de plataformas que cambian las reglas. Un espacio estable y profesional para mostrar lo mejor de vos.

Un sitio claro duplica la confianza. Quien entra entiende quién sos, qué hacés y cómo contactarte. Menos vueltas, más resultados reales.

Una web bien hecha transmite seriedad y compromiso: no es lo mismo decir “tengo Instagram” que mostrar un sitio prolijo y con tu marca bien presentada.
Una landing elegante y clara para tener presencia online profesional desde el día uno.
Una web estilo tarjeta personal con más cantidad de contenido.
Una web robusta para empresas e instituciones que tengan requerimientos específicos de su audiencia.
No incluido: el hosting y el dominio, con un costo estimado de unos US$40 anuales según el proveedor y las necesidades del sitio, ni el mantenimiento, que es un servicio opcional que puede contratarse de forma mensual o anual.
Queremos que tengas tu mejor sitio, al mejor costo, sin engaños.
Depende de la velocidad con la que envíes tu contenido. Una vez que tenemos todo, la primera versión suele estar en pocos días.
Solo tus textos, fotos y tu idea general. Si no tenés nada, te ayudamos a definirlo en la reunión inicial.
El hosting es el lugar donde se aloja tu sitio (como el “terreno”).
El dominio es el nombre de tu web (como “tumarca.com”).
Ambos son imprescindibles para que tu sitio funcione online.
Si no contás con host y dominio, te ayudamos a contratarlo. Se tardan pocos minutos y se hace todo online.
Porque vos debés ser el dueño real de tu web.
Al contratar hosting y dominio a tu nombre, tenés control total y no quedás atado al desarrollador.
Podés cambiar de profesional, mover tu sitio, modificarlo o ampliarlo cuando quieras. La web es tuya.
No.
Solo se paga una vez el desarrollo del sitio.
El hosting y el dominio se renuevan una vez al año (hay quien lo hace cada 2 ó 4 años), directamente con la empresa que vos elijas.
Sí, en cualquier momento. Podés pedirnos cambios o agregar secciones nuevas cuando quieras. Pero nuestras webs no son crípticas para que solo podamos modificarlas nosotros, podés contratar a quien vos elijas.
1. Primer contacto
Te comunicás con nosotros y coordinamos una videollamada previa. En esa charla definimos qué necesitás, qué tipo de sitio te conviene y resolvemos todas tus dudas iniciales.
2. Asesoramiento para contratar hosting y dominio
Te guiamos para que vos mismo contrates tu hosting y tu dominio.
¿Por qué? Porque así el sitio queda a tu nombre, con tu usuario, tu clave y tu control total. Nosotros solo ingresamos con acceso temporal para trabajar.
3. Accesos y envío de contenido
Una vez que contratás tu hosting y dominio, nos otorgás acceso para instalar y armar tu sitio.
Luego nos enviás tus textos, fotos y la idea general. Si no tenés nada preparado, lo definimos juntos.
4. Diseño y entrega
Con todo el contenido listo, preparamos la primera versión de tu web en pocos días. Te la mostramos, hacemos los ajustes necesarios y te entregamos tu sitio funcionando, listo para usar.